La legislación autonómica de los alojamientos hoteleros

16/01/2017

En el Estatuto de ordenación de las actividades turísticas del año 1965 se diferenciaba claramente a aquellas de carácter hotelero del resto, y esta clasificación elemental se ha ido manteniendo a lo largo de los años. En aquel momento, para la ley española, los hoteles eran empresas dedicadas a proporcionar habitación con o sin otros servicios complementarios.

En 1983, en cambio, se cambió un poco la visión y se estableció que los hoteles son empresas o establecimientos que se dedican al alojamiento mediante precio teniendo la condición de estar abiertos al público. Los alojamientos turísticos no hoteleros, por tanto, son albergues, campamentos, apartamentos, etc. Aunque sigue existiendo mucha confusión entre los conceptos de hoteles y alojamientos turísticos, la legislación ha procurado dar respuesta separando ambas modalidades mediante el reglamento de 1983 (actual) de hostelería y otros específicos para cada tipo de alojamientos no hoteleros.

Este reglamento es únicamente de aplicación real en las comunidades autónomas donde no existe una normativa propia. Y como se puede intuir, con la importancia que tiene el turismo en nuestro país, las CC. AA. se han ido reglamentando sin parar de manera independiente para buscar dominar el sector, haciendo caso de sus intereses, oportunidades y conveniencias, sin integrar una política común a nivel nacional. Esto, como consecuencia natural, tiene sus desventajas, ya que existen disparidades profundas que a continuación veremos.

Disparidades en la legislación autonómica de los alojamientos hoteleros:

 – Número de estrellas de los hoteles

Uno de los puntos donde se encuentran varias disparidades es en la categorización de los hoteles, algo que, de cara a los usuarios finales, puede crear confusión al pasar de una comunidad autónoma a otra.

Por ejemplo, en Aragón, solo se contemplan las pensiones de categoría única, pero en Andalucía o en Canarias, hay pensiones de 1 y de 2 estrellas. En Cantabria, existen pensiones de primera y segunda categoría, además de moteles de 2 o 3 estrellas y posadas en casas de labranza. En algunas comunidades, como el País Vasco, Ceuta, Melilla y las Islas Baleares, no existe una definición específica en este sentido, pero en Valencia, por dar un ejemplo llamativo, existen hoteles de 1 a 5 estrellas, apartamentos – residencia de 1 a 3 estrellas, hostales de 1 y 2 estrellas, hostales residencia de 1 y 2 estrellas y pensiones.

 – Las especialidades de los alojamientos hoteleros

Otro aspecto en el cual es posible encontrar varias diferencias entre unas comunidades autónomas y otras, son las especialidades de los alojamientos hoteleros. En Andalucía, por ejemplo, se contemplan las siguientes: hoteles de temporada, moteles de carretera, de playa, alojamientos de montaña, aquellos de congresos, hoteles familiares, hoteles típicos y otras que la propia comunidad autónoma pueda considerar de interés. En el caso de Aragón, en cambio, se entiende que las especialidades son menos; de hecho, dentro de su legislación se definen hoteles de montaña, balnearios, moteles y otros que se estimen de interés, es decir, tienen un listado más estrecho de especialidades.

En la comunidad de Cantabria, los hoteles pueden tener el reconocimiento de alojamientos hoteleros en la modalidad de alojamientos de playa, de montaña, balnearios, hoteles de grupo, etc. En Canarias, en cambio, pueden ser hoteles de congresos, familiares o de ciudad, aunque la especialidad del alojamiento no impone agotar los supuestos de concesión de tipología que corresponderá al Gobierno canario.

En el caso de Castilla y León no existe determinación en cuanto a la especialidad de los alojamientos hoteleros; pero en Castilla La Mancha se explica algo similar a otras comunidades, agregando que cualquier otra identificación que pueda ser interesante para algún segmento de la demanda, se puede contemplar; es decir, se deja un poco más abierto al criterio empresarial. Algo similar sucede en Cataluña donde la lista de especialidades de alojamientos hoteleros queda abierta para que se pueda siempre incorporar lo que vaya exigiendo el mercado.

En Extremadura existe la peculiaridad de que incluyen como especialidad los hoteles de montaña y los hoteles monumento, así como también los hoteles típicos rurales, que tanto atraen a los turistas. En La Rioja, se consideran los hoteles de alta montaña y los de temporada, así como los establecimientos que no necesariamente ofrecen servicio de comedor, como por ejemplo los hoteles residencia; se incluyen también los establecimientos hoteleros en estaciones termales.

Vemos pues, que la lista continúa, existiendo una gran diversidad en cuanto a la legislación autonómica en lo que a alojamientos hoteleros se refiere. Sigue en contacto con nosotros a través de nuestro blog para recibir información de interés sobre el mundo del turismo.

Entradas relacionadas

Copyright © UOC X 2021   Aviso legal   Política de privacidad